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los puentes que conectan al gusanito

Los puentes que conectan al gusanito

Fotografías y narración de: Wara Rocío Paco Villan, 2026

Por la zona de Villa Fátima en La Paz, un poco más arriba del mercado de la coca, una caserita trae el ají gusano desde el Beni para que las y los paceños lo introduzcan en su alimentación. Ella, la casera, vive cerca de la frontera entre La Paz y Beni. Asegura “Solo yo lo traigo” con gran orgullo y con un precio de Bs 4 por montón para que los que quieran la busquen los días de feria, cuando lo ofrece para su comercialización.
Cuenta que solo debe cruzar un puente para llegar al Beni. Ella es de la parte de La Paz. Si la buscan, es muy probable encontrarla en su puesto en el que muestra el color del ají gusano, que es verde claro, y su forma es la de un gusano con varias curvas. Su frescura se aprecia en cada montón acomodado para que nuevas personas puedan probarlo.

El ají gusano o “gusanito”, como se le dice de cariño a la especie, no es muy consumido en La Paz, pero gracias a las caseritas se logra una gran variedad para las mesas paceñas.
El ají gusanito es del Beni y su nombre ya casi describe cómo es. Tiene un alto nivel de picante; si lo ves todo acomodado parece que se moviera, su rareza resaltaba en el mercado, donde la gente pasaba para ver cómo se ve el ají, novedoso para los paceños y común en el oriente de Bolivia.

Al ver el rostro de quienes traen estos productos que no son conocidos, es clara la alegría de poder explicar cómo lo hacen llegar y cuánto les cuesta traer, mientras atienden a más clientes.
Los puentes que se crean para conocer un poco más de otras variedades de productos van desde la información que brindan de cómo comerlos y qué podrían hacer. Te invitan incluso a probarlo, con la expectativa de ver en tu rostro si te gusta o no, para concretar la venta.

Y así, por unos minutos desde los lugares más alejados del país, esa familia puede mostrarse a través de la variedad de alimentos ofrecidos. Confiando en los comentarios de los clientes que van de boca en boca sobre los alimentos vendidos en ese puesto, buscan así tener más ventas, generando una economía para esas familias.

Recomendación

Si pueden ir al mercado de Villa Fátima, vayan donde los productores que traen cosas extremadamente peculiares y te explicarán un poco de dónde vienen y cómo les cuesta traer este producto. No regateen, solo compren y dense una nueva oportunidad.

La visión de Wara Rocio Paco Villan buscando ají gusanito en el Mercado de Villa Fátima: 

Esta narrativa es parte del Laboratorio: Fotosíntesis, un espacio de creación colectiva y acciones con alimentos en territorios.

Conoce más del proyecto haciendo clic aquí.

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